La psicóloga de una escuela frecuentemente me remitía familias de alumnos. Estas familias eran consideradas conflictivas desde el punto de vista de los maestros y de la escuela. En ocasiones, los padres e hijos estaban de acuerdo con la escuela, reconocian que tenian problemas, deseaban solucionarlos y cooperaban con la terapia. El resultado era que los problemas se solucionaban. Actualmente pensaría, tenian motivación para el cambio.
Otras veces la familia acudia a terapia a regañadientes. Se sentía obligada por la escuela, en ocasiones pensaba que los maestros estaban equivocados o que la psicóloga misma era el problema. Estos pacientes no daban información, faltaban a las sesiones o de plano no regresaban a terapia. Es común que en la psicología estas personas se les denomine como "resistentes".
Era muy fácil y agradable trabajar con las personas motivadas, mientras que era frustrante y dificil trabajar con las familias "resistentes". Generalmente la terapia fracasaba. Mi solución en esa época, fue pedirle a la psicóloga que no me remitiera los casos de las familias poco motivadas.
¿Es posible trabajar con personas "resistentes"? ¿Tenemos que esperar a que las personas deseen cambiar para poder ayudarlas? ¿Cómo podemos trabajar la falta de motivación al cambio?
De acuerdo a Prochaska (1999) la motivación al cambio no es simplemente dicotómica- o estamos motivados o no estamos motivados. Más bien proponen que pensemos la motivación al cambio como una serie de 6 etapas, que requieren cada una de intervenciones específicas. Tratar a todas las personas como si estuvieran listas para el cambio, es un error que lleva al fracaso terapéutico.
A continuación expongo dos ideas sobre la motivación al cambio.
- Todas las personas están motivadas; sin embargo esta motivación puede ser diferente a los objetvos de la escuela o del terapeuta. Es importante revisar que quiere la persona, que le importa o para que sí está motivada.
- La motivación al cambio no es una característica estable de personalidad, sino está influenciada por el contexto social. Esto quiere decir que el terapeuta puede influir en la motivación al cambio.
Bibliografia:
Prochaska J. (1999) How do people change and how can we change to help many more people. En The heart & soul of change: What works in therapy. De Mark A. Hubble, Barry Duncan y Scott Miller. Washington D.C.: American Psychological Association.
Mil gracias por tu visita a mi casa virtual...por aqui estoy visitando la tuya...y es un gusto que ambas siendo terapeutas seamos admiradoras de un periodista tan humano y genial como lo es kapuscinski....el periodismo es otra de mis grandes pasiones...
ResponderEliminarEstaremos en contacto....
Te mando un fuerte abrazo...